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Técnicamente un dominio
es una forma sencilla de localizar un ordenador en Internet, pero además,
garantiza la propia identidad. Al igual que en el mundo real existen diferentes
formas de identificación, como pueden ser los nombres o las marcas, en
Internet el dominio constituye el principal medio para identificarse.
El dominio está formado por dos palabras separadas por un punto. La
primera corresponde a un nombre; por ejemplo "miempresa".
La segunda representa la actividad o la procedencia
territorial. Así, el sufijo .es
indica que la dirección corresponde a
España, y la terminación .com (inicialmente
prevista para empresas comerciales) es
la mas utilizada por las empresas presentes en Internet.
Los dominios se utilizan para que los
usuarios accedan con mayor facilidad a los servicios ofrecidos a través
de Internet. En la Red el dominio actúa como dirección y escaparate de
la empresa donde más de 350 millones de usuarios la pueden visitar, a la
vez que conocen su negocio, productos y servicios. Son la puerta que nos
abre el mundo virtual.
Con la expansión de Internet en el mundo comercial, las empresa empezaron
a utilizar el domino como un nuevo signo distintivo, una especie de marca
en el ciberespacio. Desde entonces es práctica habitual entre las
empresas registrar el nombre comercial de la empresa, o las marcas de sus
productos o servicios para protegerlos en Internet.
Por tanto, los dominios han adquirido una doble naturaleza. Como dirección,
son la forma más fácil y rápida de
localizar un ordenador en Internet. Como marca,
sirven para identificar una empresa o las marcas de productos y servicios
en la Red.
Uno de los aspectos más importantes de los dominios es que son únicos.
Es imposible que dos personas u organizaciones tengan simultáneamente la
misma dirección. Usted puede estar seguro de que, si alguien teclea miempresa.com,
accederá directamente a mi empresa y solamente a ella.
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